“La inflación es estructural, coyuntural, por falta de inversión y conveniencia política”


El economista (MBA de la Universidad de Harvard, EEUU) José Piñeiro Iñiguez dialogó con el programa PRIMERA PLANA que se emite por la FM 89.3 Santa María de las Misiones y analizó lo que está ocurriendo en torno a la “guerra contra la inflación”, el acuerdo con el Fondo Monetario Internacional y los conflictos con el campo. “Marzo en términos de inflación no es bueno”, consideró el especialista.

“Está claro que el mes no tiene la culpa, ya que es una consecuencia de lo que hiciste durante diciembre, enero y febrero. Y en términos económicos generales, la situación no está tan mal como la pintan los números, lo que está pasando es que hay un periodo de estancamiento que va a durar hasta el mitad de año aproximadamente”, agrego.

“Toda esta situación, que es bastante compleja de explicar tiene sus razones. Ahora bien, en términos de inflación, se escucha mucho estos días. Todo el mundo opina y todo el mundo dice, pero la realidad es otra, en la que no tienen razón ni el Presidente, Alberto Fernández, ni la oposición”, analizó.

 

¿Cómo ve el panorama inflacionario en Argentina?

Las condiciones de la inflación de Argentina están dadas por tres o cuatros factores que son bastantes simples de explicar.

La inflación en el país en principio es estructural es decir, Argentina gasta más de lo que le ingresa. Hace muchísimo tiempo que se da esta situación y cuando esto ocurre lo tenes que financiar de alguna manera y la forma más fácil de hacerlo para el Gobierno es emitir. Esa emisión de pesos genera inflación en algún momento del tiempo.

El segundo punto es coyuntural. Esto significa que la economía mundial y Argentina particularmente están pasando por momentos en los cuales tiene una variación muy significativa de los precios de los commodities, por la crisis de Ucrania y la salida de la pandemia.

Esto perjudica al país porque esos commodities se consumen pero, paralelamente representa un beneficio porque también una parte de ellos los produce. El problema es que estas situaciones no están enganchadas al mismo momento con lo cual, genera una estampida de precios internos que también ayuda a la suba de la inflación.

El tercer punto es que en Argentina la inflación es dependiente de la inversión. Cuando nosotros recalentamos la economía y nos acercamos a que el volumen de la misma satisfaga a la capacidad instalada de producción, la situación requiere que nuevas inversiones para tener una mayor cantidad de oferta de productos y esto haga que los precios se mantengan bajos. Sin embargo, como ya lo venimos remarcando hace dos años, esos fondos provienen del sector privado y el mismo históricamente es muy reacio a realizar inversiones. Apuestan a ganar por precio en vez de hacerlo por volumen.

Hay un cuarto punto que también es muy importante de explicar y es que el Gobierno entendió sobre finales del año pasado que un poco de inflación era conveniente. Esta era la manera de poder licuar gran parte del costo del Estado. Esto es como cuando haces un guiso y empezás a poner especias, tenés que ser un experto para poder regular eso y en términos de economía esto es casi imposible porque vos manejas una parte de los comandos y la otra parte está en manos del sector privado.

Todo esto entre el ministro de Economía, Martín Guzmán y el -inexistente- Ministro de Desarrollo Productivo. Matías Kulfas hacen que la situación se vuelva un despropósito.

Esta inflación conveniente, que ellos pensaron que iba licuar salario por parte de las jubilaciones, del sector público y privado, tratando de limitar las paritarias fijando una suba de 45% cuando la suba de precios será en torno al 65% /70%, iba a reducir el costo del Estado pero esto no es tan así.

 

¿Qué problemas genera?

La contracara es que se te empiezan a disparar los gastos por otro lado. Los subsidios cada vez son más grandes y por ejemplo, la idea que tuvo Kulfas de generar un pool de empresas públicas como motor de la economía, le terminó costando al país unos 16 mil millones de dólares.

Es decir, son una locura esos pensamientos en la estructura de gasto que tiene la Argentina. Entonces, sumando lo estructural, coyuntural, las inversiones y lo conveniente político, vos tenes la explicación de por qué el índice de precios hoy está en 6%/6,5% y el acumulado anual está en torno al 70% para el 2022.

 

¿Son acertadas las declaraciones del Presidente?

Alberto Fernández directamente tiene una imaginación a prueba de todo. Lo mejor que podría hacer el Presidente es no opinar sobre lo que no sabe y tampoco sobre lo que no le interesa demasiado. Son todos estos términos económicos en los que cayó como: “Gobernar sin un plan”, “Vamos viendo”, “Aparecen los diablos” y demás.

En economía desde hace muchos años 1+1 es 2. Entonces, si vos gastas más de lo que te ingresa vas a tener un desfasaje y un desequilibrio.

La situación de Ucrania te genera un problema que es transitorio, pero más allá de eso, el inconveniente de Argentina pasa por ser muy demandante de la figura presidencial y ver un mandatario tan débil, tan mediocre, tan carente de los elementos básicos para conducir un país, genera una desconfianza muy grande en el sector financiero.

Esta situación asusta y eso genera que vos no tengas inversión, siendo ésto lo único que necesita la argentina.

La economía necesita escuchar otro tipo de cosas: credibilidades, acciones, planes e incentivos. Nada de esto habla el Presidente. Alberto Fernández se expresa de algo tan virtual como es una profecía ya cumplida y sin embargo la inflación es la consecuencia de algo que ya pasó.

Entonces, las expectativas de la gente hace que los precios tomen una velocidad porque no quieren el peso. La gente busca huir del peso y adquiere cualquier producto. Lo que no quiere es quedarse con el peso en la mano.

En la economía hay billones de pesos que se emitieron y están circulando porque la gente demanda producto, la situación es muy simple, pero el Presidente sale y dice cosas que lo único que hacen es agregarle más combustibles al fuego.
Cualquiera que participa en economía lo escucha al Presidente y se asusta. Además, la gente que tiene al lado, como el ministro Kulfas, dan un poco de miedo cuando lo escuchas hablar y se refieren a una realidad totalmente inexistente.

 

 

¿Es factible dolarizar la economía, como propone Javier Milei?

Revierto la situación… si yo gasto 1.000 y me ingresan 500, esos 500 que me faltan los financio emitiendo. Mañana está el dólar, me siguen faltando esos 500, ¿Yo tengo la máquina para fabricar dólares? , entonces la cuestión es, ¿Quién va a financiar esos 500?.

Con esto lo que quiero dejar en claro es que no existe la situación milagrosa. El diputado liberal Javier Millei habla para la tribuna pero, no es una solución factible, bajo ningún punto de vista. Argentina está acostumbrado estructuralmente a gastar más de lo que le ingresa y financiar en el tiempo la diferencia, entonces esta situación sería un desastre, algo inmanejable.

Tenemos que rememorar los años del 1999 a 2001, con el famoso 1 a 1, que nos llevó a una pobreza extrema y a una salida que llegó a ser de 1 a 4, pasando por el corralito y una crisis social tremenda.

Argentina no tiene ninguna posibilidad de salir de su moneda y pasar a otra pensando que sería la solución automática.

 

¿Qué evaluación hace sobre las metas fijadas con el FMI?

Ya lo hablamos en otra oportunidad. Pensamos que con solo el paso del tiempo, nosotros vamos a poder cumplir y ser alumnos ejemplares. Las metas cuando Mauricio Macri solicitó el crédito, no eran cumplibles, Al tercer mes de eso, firmamos otro que era absolutamente incumplible. Llegó el momento de pagar y acabamos negociando un año con el Fondo.

Lo que se acaba de firmar es un papel que nos sirve para salir de la situación. Hoy no podemos pagar, ellos no pueden cobrar entonces, pateamos esto hacia adelante. Cuando se acabe el periodo de gracia, tampoco vamos a poder cumplir.

Ante esta situación, el mejor justificativo que vamos a tener para no hacer frente a las obligaciones, es la guerra entre Ucrania y Rusia.

Argentina va a enfrentar tantos problemas, que no va a tener tiempo de pensar en cumplir con el Fondo Monetario Internacional. Pero todos sabíamos que aunque esto no pasara, las metas eran incumplibles.

El préstamos solicitado por Macri estuvo mal otorgado. Argentina nunca en la vida puede tener una capacidad de pago para amortizar una obligación de 58 mil millones de dólares en el corto plazo.

 

¿Cómo analiza la relación del campo con Roberto Feletti?

Es uno de los problemas que Argentina tiene hoy. Está absolutamente mal comunicado y muy mal implementado y todo el mundo mete la cuchara, entendiendo también poco.

Lo que dice el secretario de Comercio Interior, Roberto Feletti está muy mal explicado pero el fondo de la cuestión no está desacertado. Explicado con otras palabras, Pareciese que existen problemas por todos lados. El campo es el productor de los alimentos básicos de Argentina y es el formador del precio de la materia prima. Pero, este sector no es el responsable final del precio final de los alimentos.

Entonces, vos escuchás que el campo se queja y cuando uno analiza el sector para estudiar la cadena de valor, vimos que la actividad era rentable con un trigo histórico de 105 dólares por tonelada. Hoy por la situación internacional vale en torno a los 400 dólares. El Precio del ternero hoy vale 2 dólares a cotización blue y 4 dólares al valor oficial. Haciendo una serie histórica, nunca tuvo esos valores. Su precio más alto fue 1,50 dólares, en la época de Menem. Entonces, no resiste el menor análisis de si es rentable o no.

El precio de la soja históricamente fue 270 dólares. En la Resolución 125 casi nos suicidamos con un paro increíble, cuando llegó a 500 dólares la tonelada. Hoy vale 620 dólares.

El sector productivo no debería tener tantos problemas como los que se armaron por subir un punto de retenciones en el aceite y la molinería. No justifica semejante desgaste al sistema productivo. Pero así y todo, en la cadena de valor, la materia prima es la que menos representa en la cadena de valor.

Entonces, entre producción básica y el producto terminado, yo tengo un tema de rentabilidad enorme en el que se inflan los precios y no sabemos bien por qué.

En economía vos tenes que trabajar para el resto del año y el Gobierno se la pasa explicando lo que ya pasó. Cuando llegue el índice inflacionario de abril, volverán a dar los motivos de lo que ya ocurrió.

 

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