Hasta el 30 de mayo se registraron 105 femicidios en Argentina, una cifra que equivale a un asesinato cada 35 horas. El dato vuelve a cobrar dimensión frente a casos recientes que conmocionaron al país, como el de Agostina Vega, de 14 años, en Córdoba, y el de Dulce María Candia, de 17, en Eldorado.
En ese contexto, Florencia González, abogada especializada en género, analizó la situación durante una entrevista con FM 89.3 Santa María de las Misiones y planteó una serie de cuestionamientos sobre las respuestas institucionales, el tratamiento social de la problemática y el contexto político actual.

“A 11 años del primer ‘Ni una Menos’, es imposible no hacerse la pregunta: ¿qué es lo que está fallando?, para que los números sigan en rojo y la tasa de femicidios no esté bajando y se siga naturalizando ese tipo de violencia hacia la mujer”, expresó.
La profesional consideró que existe un escenario cultural que favorece la minimización de las agresiones contra las mujeres y debilita la credibilidad de quienes denuncian.
“Creo que claramente estamos en un contexto en donde hay un clima sociocultural o político en donde se alienta al descreimiento de las víctimas y a la naturalización de la violencia en todas sus formas”, sostuvo.
Si bien aclaró que la violencia de género no comenzó con la actual gestión nacional, señaló que percibe una tendencia a relativizar la problemática. En ese sentido, afirmó que “hay una intencionalidad de banalizar la problemática y eso hace que de ciertas formas las personas violentas se sientan impunes o sientan que no va a pasar nada; total en este contexto siguen matando a una mujer cada 35 horas”.
González también cuestionó iniciativas vinculadas a endurecer sanciones por denuncias falsas en materia de violencia de género. Según indicó, las estadísticas disponibles muestran una incidencia mínima de ese tipo de casos.
“Existe un número a nivel nacional del 0,09 de falsas denuncias en donde el 86% de esas falsas denuncias tienen que ver con otro tipo de delitos, ya sean estafa, hurto, robo y no existen denuncias, por lo menos lo que es el registro local que tengan que ver con violencia de género en cuanto a falsas denuncias”, explicó.
La entrevistada vinculó además esa discusión con planteos impulsados desde sectores del oficialismo nacional respecto de la figura del femicidio en el Código Penal.
“Se puso como bandera eliminar la figura del femicidio dentro del Código Penal, como si fuera que no existiera o desnaturalizando la realidad de la violencia de género”, manifestó.

Durante la entrevista insistió en que uno de los aspectos más preocupantes es la normalización de determinadas conductas violentas y la sensación de impunidad que, a su criterio, pueden experimentar algunos agresores.
“Hay una banalización, una naturalización, que es lo que más me preocupa y una impunidad, hasta de manera inconsciente de estos violentos en donde se sienten amparados, en vez de sentirse repudiados”, sostuvo.
Al referirse a los casos de las adolescentes asesinadas en Córdoba y Misiones, González cuestionó la forma en que muchas veces se aborda la información desde distintos ámbitos.
“Qué pasa o qué nos pasa como sociedad para que en un contexto en donde han sido asesinadas dos niñas, existe un tratamiento desde lo mediático hasta lo judicial y social, en donde se interpela si una de las niñas utilizaba Tik-Tok o no, si era sexualmente activa o no; en vez de interpelarnos y decir, es un hombre mayor la que la asesinó, desviando el foco de la responsabilidad”, expresó.
A continuación, trazó una comparación con antiguos prejuicios que históricamente recaían sobre las víctimas.
“Entonces, hoy tener redes es la nueva ‘usaba pollerita corta’, ¿no?”, afirmó.
Para la abogada, ese tipo de enfoques terminan trasladando parte de la responsabilidad hacia quienes sufrieron la violencia o hacia sus familias, en lugar de centrar la atención sobre los autores de los crímenes.
“Entonces nuevamente se desvía el foco de la responsabilidad y esa responsabilidad directa o indirectamente termina recayendo en la víctima y en su familia”, remarcó.
Finalmente, González sostuvo que los femicidios también exponen fallas estructurales en distintos niveles del Estado y de la sociedad. A modo de ejemplo, mencionó que muchas veces la opinión pública recuerda los nombres de las víctimas, pero desconoce quiénes fueron los responsables de los asesinatos.
“Acá falló absolutamente todo. Siempre ponemos el foco en el femicida, pero si yo hoy pregunto si conocen la cara del femicida de Chiara Paez o de Lucía Maidana y probablemente no; no tenemos, pero sí conocemos a todas las víctimas”, señaló.
Asimismo, reclamó una revisión profunda de los mecanismos institucionales de prevención y respuesta frente a las denuncias.
“Pareciera que sabemos la vida y obra de todas las víctimas, pero la verdad de los femicidios poco y nada. Y ahí es en también tiene que haber un cambio de paradigma, a nivel institucional, porque hay muchísimas falencias que deben ser replanteadas. La justicia llega muchísimas veces tarde, porque no se escucha a la víctima cuando realiza una denuncia, porque se banaliza el tema o porque se la subestima”, concluyó.
La entrada A 11 años del primer Ni Una Menos, advierten sobre la naturalización de la violencia de género y el aumento de la impunidad se publicó primero en Primera Edición.
