El conflicto en el Servicio Meteorológico Nacional (SMN) escala en tensión y abre un fuerte debate sobre el impacto de los recortes en un área clave para la prevención de riesgos climáticos. Aunque la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE) decidió levantar el paro previsto para este jueves tras la declaración de “ilegalidad” por parte del Gobierno nacional, desde el gremio advierten que la situación está lejos de resolverse y que el sistema ya muestra señales de debilitamiento.
“Por proteger a nuestros compañeros, levantamos la medida. Pero la lucha continúa. Los brazos no los vamos a bajar”, afirmó en diálogo con FM 89.3 Santa María de las Misiones, Ana Saralegui, delegada de ATE en el organismo, al tiempo que confirmó que el reclamo central sigue siendo la reincorporación inmediata de los 140 trabajadores despedidos en todo el país.
La medida de fuerza que había sido anunciada contemplaba un cese de tareas entre las 5 y las 12 del mediodía, con una modalidad particular que buscaba visibilizar el conflicto sin poner en riesgo situaciones críticas. Según explicó Saralegui, los trabajadores iban a permanecer en sus puestos, realizando tareas de vigilancia atmosférica, pero sin transmitir los datos generados.
“No íbamos a abandonar nuestros puestos. Si había un vuelo sanitario, se lo iba a atender. Y si había que emitir una alerta meteorológica, se iba a hacer. Lo que no se hacía era transmitir la información en general”, detalló.
Sin embargo, el Gobierno nacional intervino a última hora del día anterior y calificó la medida como ilegal, argumentando que se trataba de un servicio esencial. Desde ATE rechazan de plano esa postura.
“Nuestra medida no es ilegal porque no somos un servicio esencial. En ningún lado figura que el organismo lo sea. Pero se tomaron de eso para frenarnos”, cuestionó la delegada.
Despidos y un sistema en retroceso
El eje del conflicto son los despidos recientes que, según denuncian, impactan directamente en la operatividad del organismo. “Nos despidieron a 140 compañeros la semana pasada”, señaló Saralegui, quien vinculó la decisión con una política de ajuste más amplia.
En ese sentido, planteó una contradicción en el discurso oficial: “Si realmente fuéramos esenciales, no hubieran echado a esa cantidad de trabajadores. Tampoco hubieran permitido que más de la mitad de las estaciones meteorológicas del país dejen de observar durante la noche”.
Para los trabajadores, el problema no es solo laboral, sino también estructural. La reducción de personal implica menos datos, menor cobertura y, en consecuencia, pronósticos menos precisos.
“Se está produciendo un debilitamiento de nuestros pronósticos y de nuestras alertas por falta de información meteorológica. Eso no es un detalle técnico, es un problema que puede afectar a toda la población”, advirtió.
Uno de los puntos más sensibles del conflicto es el impacto que puede tener en la prevención de fenómenos extremos. El SMN es el organismo encargado de generar información clave para anticipar tormentas, olas de calor, heladas o lluvias intensas, entre otros eventos.
“Nosotros trabajamos con nuestra materia prima, que es el dato meteorológico. Si ese dato falta, todo lo demás se resiente”, explicó Saralegui.
Y fue más allá: “Nos están dejando a merced de que ocurra algún fenómeno meteorológico sin la información necesaria. La gente puede quedar desguarnecida”.
Además, subrayó el impacto económico que puede derivarse de un sistema debilitado, especialmente en sectores productivos como el agro. “La información para el campo es fundamental. Una mala previsión de una helada tardía o de lluvias puede generar pérdidas enormes. Eso después lo paga toda la sociedad”, sostuvo.
Misiones: pocos despidos, pero fuerte recorte operativo
En la provincia de Misiones, el número de despidos fue menor en comparación con otras regiones, pero la situación no deja de ser preocupante. “Tuvimos un solo despedido porque ya eran muy pocas las personas que estaban trabajando en las estaciones”, explicó la delegada.
Sin embargo, el ajuste se hace sentir en la reorganización del servicio. “Muchas estaciones dejaron de funcionar las 24 horas. Algunas ahora trabajan de 6 a 21, otras de 9 a 21, y hay casos donde solo se hacen tres observaciones diarias”, detalló.
Este recorte en la frecuencia y continuidad de los datos impacta directamente en la calidad del monitoreo. “Estamos generando un vacío de información muy grande. Y eso es gravísimo para una provincia como Misiones, donde los fenómenos climáticos pueden ser intensos y cambiantes”, advirtió.
Sospechas sobre el trasfondo del ajuste
Consultada sobre las razones detrás de las medidas del Gobierno, Saralegui expresó fuertes críticas y dejó entrever sospechas sobre posibles intereses económicos.
“No sabemos exactamente qué quieren hacer, pero está claro que buscan hacer negocios. Este gobierno viene a eso”, afirmó.
Y marcó un límite: “Hay cosas con las que no se puede negociar. La salud de las personas, una jubilación digna y un servicio meteorológico que sea para toda la población”.
Asamblea y próximos pasos
Tras la suspensión del paro, los trabajadores convocaron a una asamblea en la sede central del SMN para definir cómo continuará el plan de lucha. El objetivo es mantener la visibilización del conflicto y presionar por la reincorporación de los despedidos.
“No sabemos si el Gobierno va a dar marcha atrás, pero lo vamos a pelear. Porque lo que está en juego no es solo nuestro trabajo, sino un servicio fundamental para la sociedad”, concluyó Saralegui.
Mientras tanto, el conflicto permanece abierto y suma preocupación en un contexto donde los eventos climáticos extremos son cada vez más frecuentes. La discusión ya no es solo gremial: pone en el centro el rol del Estado en la generación de información estratégica y en la protección de la población frente a los riesgos del clima.
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