Crisis de la construcción: Misiones pasó de casi 16 mil empleos registrados a 3 mil


Desde finales de 2023 a la fecha, la construcción perdió 91 mil puestos de trabajo registrado, según denunció ayer la Unión Obrera de la Construcción de la República Argentina (UOCRA) en la Cámara de Diputados, donde se alertó sobre el “hundimiento” de la obra pública en todo el país, con la pérdida masiva de empleos y el aumento de la precarización laboral. 

La provincia de Misiones no escapa a la realidad nacional con la paralización del sector, mayormente, de obras habitacionales y de infraestructuras edilicias y viales -muchas que no comenzaron y otras que están en proceso- tras la decisión del Ejecutivo nacional de dejar de mandar recursos a las jurisdicciones.

En comunicación con la FM 89.3 Santa María de las Misiones, Héctor Vallejos, secretario general de la UOCRA Misiones expuso que el escenario actual representa uno de los momentos más difíciles para la actividad y sostuvo que la situación “no cayó, se hundió prácticamente”.

En ese marco, el dirigente gremial explicó que Misiones mantiene cierto movimiento económico gracias al turismo y otras industrias, pero remarcó que la construcción quedó prácticamente paralizada por la falta de obras públicas nacionales. “Lo poco que vemos son obras privadas, emprendimientos inmobiliarios, pero no reemplaza lo que fue la obra pública”, expresó.

El golpe de Nación a las provincias fue tan contundente que luego de dos años la construcción en Argentina no se recupera. Esto llevó a que la mano de obra calificada cayera entre el 80 y 90 por ciento (según datos de la CAMARCO) e hizo que muchos trabajadores cambiaran de rubro.

En este sentido, Vallejos recordó que durante el auge de proyectos habitacionales como Itaembé Guazú, Misiones llegó a registrar unos 15.800 trabajadores formales en la construcción. Sin embargo, aseguró que actualmente el número ronda apenas los 3 mil obreros registrados. “El fantasma de la desocupación vive sobre la cabeza del trabajador constructor”, afirmó.

El dirigente señaló además que la caída del empleo formal derivó en un fuerte crecimiento del trabajo informal y del cuentapropismo. “Gente que hace cualquier cosa para tratar de llevar algo a la casa”, describió.

Según indicó, la pérdida del trabajo registrado no solo impacta en los ingresos familiares, sino también en el acceso a derechos básicos como la cobertura médica y los aportes jubilatorios.

Panorama nacional y reclamo por reactivación

Por último, el dirigente indicó que la crisis se replica en casi todo el país y que solo algunas provincias vinculadas al petróleo, el gas o la energía mantienen cierto nivel de actividad. Además, afirmó que en las grandes urbes también se evidencian una desaceleración de la construcción privada por el costo en dólares del metro cuadrado, y un avance de la precarización laboral.

En ese contexto, el titular de UOCRA Misiones resumió el principal reclamo del sector: “Trabajo. Empleo registrado y trabajo digno, para que el trabajador pueda llevar el sustento a su casa, porque a partir de ahí empieza todo”, resaltó.

Vallejos remarcó que “no hay peor violencia que el hambre y es triste ver inclusive personas removiendo los tachos de basura que quizás ayer tenían un trabajo. Es triste. No es pobreza, hay sectores que están en la indigencia. Más allá de los números, las estadísticas, lo que digan los economistas, los políticos, ‘guara guara’, la única verdad es la realidad y esa realidad únicamente nos vive: para una obra, si no empieza otra -y eso muchas veces es decisión política-, ese trabajador es un desocupado y solamente esa persona que pasó por esa situación sabe lo que se siente estar desocupado, es triste”, dijo.

Asimismo, remarcó que no se puede “dejar de lado” a la industria de la construcción, que “tiene un efecto multiplicador, es la industria que más mueve las economías regionales” y sostuvo que “cuando anda la construcción, anda todo. El mejor Indec es la construcción”, apostó.

El dirigente adelantó que mantendrá reuniones con cámaras empresariales y organismos provinciales
(como Iprodha o la Dirección de Arquitectura de Misiones) para analizar posibles mecanismos de reactivación de obras y recuperación de empleo en la provincia.

La situación de la obra social

Otro de los puntos de preocupación planteados por la UOCRA es el sostenimiento de la obra social sindical en medio de la caída de aportes y el incremento constante de los costos médicos.

Vallejos explicó que la organización continúa brindando cobertura a trabajadores despedidos y a sus familias durante varios meses, incluso después de perder el empleo. “El principio de la seguridad social es la solidaridad”, sostuvo.

Aquí, detalló que un trabajador despedido mantiene inicialmente 90 días de cobertura y luego puede continuar accediendo al servicio mediante el seguro de desempleo, dependiendo de su antigüedad y grupo familiar.

No obstante, advirtió que el sistema enfrenta dificultades porque “las prestaciones están dolarizadas” mientras la recaudación cae por la pérdida de empleo registrado. “Es imposible cubrir cuando todas las prestaciones suben y lo que recaudás baja”, señaló.

También aclaró que los aportes de los trabajadores y las contribuciones, destinados a salud son administrados por la Superintendencia de Servicios de Salud (SSS) y no van directamente a “la caja” de los gremios, como se especuló en algunos sectore políticos.

“A partir de ahí, cada uno tiene que hacer su gestión para que le entreguen una partecita de lo que recauda para poder prestar servicio, donde hay prestaciones de alta complejidad, incluso. El aporte va directamente a ese lugar de superintendencia y ahí se distribuye”, aseguró.

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