La situación de los jubilados argentinos atraviesa uno de sus momentos más críticos de las últimas décadas. Así lo afirmó el defensor de la Tercera Edad, Eugenio Semino, quien describió un escenario marcado por el deterioro constante del poder adquisitivo, la falta de respuestas políticas y un sistema que, según sostuvo, “ha naturalizado” que la vejez esté asociada a la pobreza y la exclusión.
Durante una entrevista en FM 89.3 Santa María de las Misiones, el especialista aseguró que la crisis que viven millones de adultos mayores no es consecuencia de una coyuntura reciente, sino el resultado de un deterioro sostenido durante décadas.
“Las marchas de los jubilados se vienen realizando desde hace 36 años. Las primeras fueron en 1990 y eso demuestra que estamos frente a un problema crónico. Y una enfermedad crónica va matando al paciente; en este caso, los jubilados”, expresó.
Semino recordó que desde hace más de tres décadas, todos los miércoles, un grupo de jubilados vuelve a manifestarse frente al Congreso para reclamar mejoras en sus haberes y en las condiciones de vida.
“Ser jubilado pasó a ser sinónimo de ser pobre”
El defensor fue contundente al señalar que el problema ya no es solamente económico. A su entender, existe una profunda indiferencia política y social hacia las personas mayores.
“Lo grave es que el oficialismo, pero también los distintos espacios políticos, no tienen en cuenta a los jubilados. Y, además, se naturalizó socialmente que ser jubilado es ser pobre, no tener atención médica y vivir donde se pueda.”
Para Semino, esa resignación colectiva constituye uno de los aspectos más alarmantes de la crisis.
“No solamente se perdió calidad de vida. Hay personas mayores que pierden la vida todos los días por estas cosas.”
El especialista sostuvo que, históricamente, todos los gobiernos encontraron en los recursos de la seguridad social una fuente de financiamiento.
“La caja que genera la seguridad social siempre resultó atractiva para los gobiernos de turno. Hoy incluso se plantea abiertamente que el superávit fiscal se consigue, en parte, a costa de la vida de los jubilados.”
Quince años de pérdida del poder adquisitivo
Semino explicó que el deterioro de las jubilaciones no comenzó con la actual administración sino que lleva muchos años acumulándose.
“El haber jubilatorio viene perdiendo frente a la inflación desde hace aproximadamente 15 años. En algunos períodos la caída fue mayor, en otros menor, pero siempre fue acumulativa.”
Ese proceso, dijo, derivó en ingresos que hoy resultan insuficientes para cubrir las necesidades más básicas.
“Llegamos a valores nominales grotescos. Hoy hay casi cinco millones de jubilados y pensionados que cobran, por todo concepto, alrededor de 480 mil pesos.”
La situación es aún más delicada para quienes perciben pensiones no contributivas.
“Tenemos cerca de un millón de personas con discapacidad que están peor todavía, porque no llegan a los 400 mil pesos mensuales.“
Para el defensor de la Tercera Edad, la realidad previsional refleja una profunda falla del sistema de protección social. “No puede funcionar una sociedad que les da menos a quienes más necesitan.”
En ese contexto, definió el presente de los jubilados como una “crisis triple”, donde los problemas económicos derivan en otras consecuencias igual de graves.
“No es solamente una crisis económica. Es una crisis alimentaria, sanitaria y, en muchos casos, habitacional.”
Según explicó, el acceso a una alimentación adecuada, a los medicamentos y a la atención médica dejó de estar garantizado para una parte importante de la población mayor.
Semino señaló que el problema habitacional afecta especialmente a quienes viven en grandes ciudades. Incluso quienes lograron acceder a una vivienda propia durante su vida laboral enfrentan hoy enormes dificultades para conservarla.
“Hay jubilados propietarios que ya no pueden mantener su departamento porque las expensas llegan a 300 mil pesos. Imaginen una expensa de ese valor frente a un ingreso de poco más de 480 mil pesos.”
Y agregó:
“Estamos viviendo un verdadero disparate mientras la apatía para dar respuestas por parte de quienes toman decisiones es monumental.”
“El jubilado desapareció de la agenda política”
El especialista cuestionó que el Congreso y la dirigencia política discutan múltiples temas mientras la problemática previsional permanece relegada. “Se tratan los problemas más diversos a nivel legislativo y el jubilado no aparece.”
Según explicó, cuando el tema surge suele hacerlo únicamente en contextos electorales.
“Aparece alguna declaración antes de una elección, se habla de acompañar alguna marcha, pero nunca es tomado como un tema central.”
También consideró que las demandas de los jubilados terminan subordinadas a otros intereses políticos.
“Muchas veces el reclamo de los jubilados termina siendo el punto cuatro o cinco dentro de otras reivindicaciones.”
“Se están muriendo de hambre”
Para el defensor de la Tercera Edad, la respuesta debe ser inmediata y basada en políticas públicas concretas. “Lo que hace falta es acción social.”
Semino sostuvo que Nación, provincias y municipios deberían destinar recursos específicos para asistir a los adultos mayores.
“Hay que comprometer recursos del presupuesto nacional, de los presupuestos provinciales y también de los municipales para garantizar alimentos, medicamentos y atención médica.”
Y lanzó una de las frases más duras de toda la entrevista. “Hay que sacar a los jubilados a la superficie porque se están muriendo.”
Desde la Defensoría de la Tercera Edad reciben diariamente entre 300 y 400 consultas y la gran mayoría está relacionada con problemas sanitarios.
“El principal reclamo siempre es la salud. Diría que representa cerca del 80% de las consultas.” Sin embargo, aclaró que detrás de cada caso aparecen múltiples dificultades.
“La persona no puede comprar los medicamentos, pero además no puede pagar el alquiler, tiene un hijo sin trabajo, no llega a fin de mes. Los problemas no pueden abordarse de manera aislada”, indicó el defensor de la Tercera Edad, insistiendo en la necesidad de políticas integrales.
El desafío del envejecimiento
Otro de los aspectos sobre los que alertó Semino es el acelerado envejecimiento de la población. “Estalló la longevidad. Cada vez vivimos más años”, expresó y explicó que ese fenómeno obliga a repensar completamente el funcionamiento del sistema previsional y de cuidados.
“La mayor expectativa de vida implica nuevos desafíos en materia de salud, cuidados de larga duración y financiamiento.”
Además, advirtió que la incorporación masiva de la inteligencia artificial transformará profundamente el mercado laboral.
“La inteligencia artificial producirá un cambio comparable con la Revolución Industrial. Habrá que replantear cómo se financian los sistemas previsionales porque el trabajo ya no será la única fuente generadora de recursos.”
“Mientras hablan de elecciones, los jubilados se mueren de hambre”
El defensor volvió a cuestionar las prioridades de la dirigencia política. “Ya se está hablando de elecciones, de candidaturas y de estrategias políticas, mientras los jubilados se están muriendo de hambre.”
Reforma laboral y seguridad social
En otro tramo de la entrevista le consultaron a Semino sobre el nuevo Fondo de Cese Laboral previsto en la reforma laboral, y no dudó en manifestar su preocupación, indicando que “es una gran mentira decir que esos fondos no afectan a la seguridad social.”
Como antecedente mencionó el Fondo de Garantía de Sustentabilidad.
“Se dijo que iba a servir para proteger a los jubilados cuando perdieran poder adquisitivo. Desde 2008 hasta hoy no salió un solo peso para mejorar sus ingresos.”, dijo el defensor de la Tercera Edad en diálogo con “El Aire de las Misiones”.
Las marchas de los miércoles y el operativo de seguridad
Semino también fue consultado sobre los incidentes registrados en distintas movilizaciones frente al Congreso. Lejos de poner el foco en los enfrentamientos, cuestionó el costo de los operativos de seguridad.
“Todos los miércoles vemos uno de los escenarios más bizarros que puede haber. Se movilizan miles de efectivos, lo que representa un gasto enorme.”
Y planteó otra alternativa.
“Si ese dinero se destinara a ayudar a los jubilados, podrían hacerse muchas cosas. Entre ellas, darles de comer a quienes hoy esperan en comedores comunitarios o mejorar las pensiones.”
“Pantallazo”
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