La final del Mundial entre la Selección Argentina y España, sumada a la proximidad del Día del Amigo, volvió a colocar a la carne en el centro de las reuniones. Sin embargo, detrás del movimiento que se observa en carnicerías y supermercados, el panorama comercial dista de ser el esperado. Aunque el fútbol sostiene las ventas durante los fines de semana, el consumo masivo continúa sin mostrar señales claras de recuperación y la economía de los hogares sigue condicionando las compras.
Así lo describió el comerciante posadeño Nelson Lukowski, quien explicó que, desde el inicio del Mundial, el comportamiento de los consumidores cambió y buena parte de las compras quedó atada al calendario de la Selección.
“Ya venimos de varios partidos y prácticamente todo el gasto se concentra en los días en que juega Argentina. El consumo se orienta hacia las picadas y las comidas rápidas, sobre todo cuando los encuentros son a la tarde o a la noche, porque la gente busca cocinar lo menos posible”, afirmó durante una entrevista con FM 89.3 Santa María de las Misiones.
Según explicó, el fenómeno fue una constante durante todo julio y terminó modificando incluso la organización de otro de los grandes eventos sociales del mes: el Día del Amigo.
El Mundial desplazó los festejos
Para Lukowski, este año las tradicionales reuniones entre amigos comenzaron mucho antes del 20 de julio. “No tenemos tantas reservas para el Día del Amigo porque la muchachada se viene juntando prácticamente toda la semana para mirar los partidos y salir a festejar. Creo que el verdadero festejo va a ser después de la final del Mundial”, señaló.
En ese contexto, sostuvo que durante los últimos días comenzaron a incrementarse los pedidos de asado para el fin de semana, aunque todavía predominan los productos destinados a compartir durante los encuentros.
“Ahora sí ya hay algunos pedidos de asado para la gran final, pero durante todo el campeonato lo que más salió fueron picadas, embutidos y bebidas”.
El consumo no creció, solo cambió
Pese al entusiasmo generado por cada presentación de la Selección, el comerciante descartó que exista un crecimiento real del consumo. “Las ventas se vienen manteniendo. Pensábamos que mayo y junio iban a despegar un poco porque empezaba a moverse la economía, pero permanecieron prácticamente iguales”, explicó.
Según relató, el aguinaldo representó un alivio temporal para muchas familias. “Hubo más consumo en junio porque coincidió con el cobro del aguinaldo. La gente generalmente destina ese dinero a comida y eso ayudó a mover un poco la actividad”.
También señaló que las vacaciones de invierno aumentaron la circulación de personas en la ciudad. “Uno sale a la tarde y ve mucho movimiento. Aunque a veces no parezca, hay gente en las calles y eso también ayuda al comercio”.
La carne mantiene sus precios
A diferencia de otros años, cuando la mayor demanda por eventos deportivos terminaba impulsando nuevas listas de precios, Lukowski aseguró que el mercado de la carne atraviesa un período de estabilidad.
“Hace meses que la carne no aumenta. Incluso se estaba hablando de que podría bajar un poco. En julio prácticamente nadie tocó los precios.”
Según explicó, el esquema de remarcaciones también cambió. “Antes cualquier variación de la inflación hacía que todos remarcaran enseguida. Hoy esperan dos o tres meses para actualizar los valores”. Más allá de los partidos de la Selección, Lukowski considera que el cambio más profundo se produjo en los hábitos de compra de los consumidores.
Para el comerciante, la estabilidad económica comenzó a modificar el comportamiento tanto de clientes como de comerciantes.
“Hoy el consumidor busca precio y ofertas. El comerciante que trabaja con márgenes más chicos y muchas promociones está trabajando bien”. A su entender, quienes continúan aplicando los márgenes de rentabilidad de años anteriores son los que más dificultades enfrentan. “El que se queja muchas veces es porque todavía no cambió su metodología de trabajo”.
Incluso sostuvo que la menor demanda funciona como un límite natural para las remarcaciones. “El que aumenta demasiado los precios pierde clientes. La gente cambió su conducta y directamente deja de comprar”.
La recuperación todavía no llega
Consultado sobre las perspectivas para el segundo semestre, Lukowski consideró que el comercio aún espera “que la economía empiece a moverse de a poco. Sabemos que este año todavía se va a seguir sufriendo”.
En ese sentido, opinó que la recuperación del empleo y la reactivación de la obra pública podrían generar un mayor movimiento económico. “Cuando la gente cobra una quincena o un sueldo nuevo, ese dinero termina circulando rápidamente porque se gasta principalmente en alimentos”, afirmó.
También expresó preocupación por la posibilidad de que una eventual suba del dólar vuelva a trasladarse a los precios. “Esperemos que ese pequeño aumento del dólar no venga a complicar otra vez los valores. Antes se movía un poco el tipo de cambio y ya todos querían remarcar sin ninguna razón.”
Los comercios cambian de lugar
Lukowski también analizó el creciente número de locales vacíos que se observan en el centro de Posadas y sostuvo que los altos alquileres están empujando a muchos comerciantes hacia las avenidas y los barrios. “Los propietarios estuvieron acostumbrados durante muchos años a ganar demasiado con los alquileres. Hoy muchos comerciantes prefieren instalarse sobre avenidas o en los barrios porque los costos son mucho menores“.
Como ejemplo mencionó el crecimiento comercial que registran corredores como las avenidas Uruguay, Lavalle, Chacabuco y Santa Catalina. “La gente busca un comercio de cercanía donde encuentre buen precio y buena calidad”, finalizó el comerciante posadeño.
“Pantallazo”
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